Entradas

2246 en una estación espacial

Imagen
  2246 en una estación espacial  Pablo Correa  La base espacial 25 de mayo se encuentra orbitando cerca de IO, mientras parece girar lentamente pero con la fuerza y la velocidad suficiente para generar los 9.80665 metros cuadrados por segundo para emular la gravedad terrícola. Suena el despertador a las siete y media hora de Buenos Aires, la Tierra. Escuchamos la radio mientras nos vestimos con la última información tanto de la estación como de las distintas colonias en el sistema solar. Le abrimos la puerta a  Ishtar, la gatita de la estación, y le damos un platito de leche. Mientras en IO se aprovecha que las tensiones gravimétricas de la luna con el planeta y otras las otras lunas de júpiter crean un manto piroclástico interior de hierro fundido que se usa para la creación de energía y la fundición de metales para la construcción de naves, bases y superestructuras espaciales. Las naves espaciales funcionan con un motor de curvatura de espacio tiempo creado por el ...

Shemu, Akhet y Peret o la historia ancestral de los gatos.

Imagen
Shemu, Akhet y Peret o la historia ancestral de los gatos. Pablo Correa Mi gato me pidió que abriera la ventana para entrar, después de varios intentos de dormir sobre mi teclado e intentar sobre mis cuadernos espiralados llenos de mate, café y mugre. Se fue a acostar en mi regazo. No se por que a todos los que nos gusta escribir, nos gusta hacerlo de noche, es como si nos llegara una melodía muy vieja y querida. Eso nos hace compañeros de los gatos.   Mi gato eligió un nombre, a él le gustó el nombre Tigro. Porque él acepta o rechaza, todo se hace según sus términos. Mientras intenta acomodarse mejor y me clava sus garras en las piernas, empieza a contar su historia: Antes que los gatos estuviéramos divididos en distintos clanes como el clan naranja o el gris y negro, hermandades como la hermandad de los negros o la sororidad tricolor, o sindicatos como el sindicato de libreros o el sindicato anarquista del jardin botanico. Los gatos vivíamos en soledad y el valle no tenía secret...

La dama de rojo y la lluvia

Imagen
La dama de rojo y la lluvia Pablo Correa   En el ascensor del edificio ubicado en la calle riobamba y santa fe hay tres personas totalmente diferentes subiendo en el ascensor: el detective Roberto Capaldi, el representante de la Thompson and Company de estados unidos el sr Smith y el ingeniero Galmarini jefe del servicio meteorológico argentino. Había hecho mucho calor todo ese diciembre y esa primera semana del año 1945 la lluvia hacía que la humedad subiera desde el asfalto, por las escaleras y desplegará sus alas sobre la ciudad de Buenos Aires.  Mientras el ascensor subía, el detective capaldi se tronaba los dedos, el señor Galmarini se secaba la frente con un pañuelo y el señor Smith tocaba el bolsillo del saco donde escondía su derringer .  Una vez que bajaron del ascensor, el detective Capaldi volvió a repetir las mismas recomendaciones por tercera vez:  ―Nos va a recibir, solo nos va hacerles tres preguntas, así que… ― y en ese momento fue interrumpido por Ga...

Dos brujas Pablo Correa

Imagen
Dos brujas Pablo Correa Una rama después de la tormenta  parece no dejarnos continuar Rosario Blefari “Nunca” El otoño había acumulado las hojas de los árboles en el cordón de la vereda y no dejaban correr el agua de la lluvia. El agua tiene un color amarronado y despide un leve olor a alcohol, a putrefacción y soledad, mientras el sol apenas asomaba por entre las nubes grises. Hay un antiguo bar que queda en la esquina de avenida de Mayo y Perú. En ese bar hay una mesa reservada para la vuelta de Cortazar, con un cenicero y un cigarrillo. Supuestamente en esa mesa del bar escribió “Los premios” y para fumar hay mesas en la vereda, porque ya no se puede adentro salvó que uno sea Julio Cortázar. En esta mañana vacía de otoño podemos ver a una señora distinguida caída en la desgracia que es traída por los años en una de esas mesas. Lleva puesto un abrigo de pana color gris, la acompañaba un pequeño gato negro y unos cigarrillos que fuma con boquilla mientras observaba a la gente ir y...

Lo evaporable

Imagen
Lo evaporable Pablo Correa  “Dije que el alma no es más que el cuerpo, Y dije que el cuerpo no es más que el alma, Y que nada, ni Dios, es más que uno mismo, Quien camina una milla sin amor,  se dirige a su propio funeral envuelto en su propia mortaja; Y yo y tú, sin tener un centavo,  podemos comprar lo más precioso de la tierra.” Walt Whitman “Canto a mí mismo” El sol recorre todos los imperios de oriente, el imperio ching, los Persas y los distintos reinos de la India. Si uno pudiera destilar su propio ser y colocar en una sartén de cobre sus piernas y sus brazos, como percibe el mundo y como el mundo lo percibe, todos sus pensamientos y recuerdos, vanidad y humildad, glorias y fracasos, amores y desengaños. Dejando que todo su ser se evapore. Esa porción irreductible, ese almíbar, sería el alma.  O por lo menos es lo que piensan los fakires y algunos Yoguis, y que sometiendo al cuerpo se libera al alma. El sol detuvo su recorrido en Sicilia, en el mar mediterráne...

Un círculo y una línea trazados en la arena

Imagen
Un círculo y una línea trazados en la arena  Pablo Correa  El secreto de la vida se encuentra en  Tres coma uno, cuatro, uno, cinco, nueve, dos, seis, cinco Si, si Something Tells Me The Seahorses Arquímedes apoya su dedo en la arena y comienza a trazar una circunferencia. En ese punto de la línea que llamamos espacio tiempo. Roma ordenó aplastar Siracusa. Un golpe veloz, someter a Sicilia, arrasar Cartago y vengar Cannas.  El General Marco Marcelus soñaba con los despojos de la ciudad, sería como someter a una doncella en un bosque. La isla se encontraba sola en la oscuridad. Su amante, Anibal, estaba en el continente. El dedo de Arquímedes continúa deslizándose en la arena. En otro punto del espacio tiempo un monje benidictino baja apresuradamente una escalera en espiral. Su obesa humanidad va dando tropiezos mientras se agita con cada escalón que desciende. El dedo de Arquímedes cierra la circunferencia. En otro punto del espacio tiempo. El académico Constantin vo...

Tres diablitos

Imagen
Tres diablitos  Pablo Correa    La muerte juega al ajedrez, a Mandinga le gusta los duelos musicales y a los diablos jugar a las cartas.  Pero además de las cartas también les gusta hacer daño, son mal entretenidos, se deleitan en el sufrimiento ajeno. Animales, otros demonios, pero sobre todo humanos. Este pequeño pueblo, algunos dicen que está al norte de General Pacheco, otros que en el medio de la Pampa, otros afirman que esto pasó en Merlo de cuando era la estancia de don Francisco. Era un lugar inhóspito.  Los diablos ponían piedras en los arados, interrumpían el sueño de los vecinos haciendo que los perros aullaran toda la noche y obviamente los mandados dados por demonios superiores. Hacían presa a este lugar de la desdicha. Cuando comenzaba la hora de las brujas y antes del amanecer. Los diablitos se juntaban bajo un ombú quemado por un rayo cuyas ramas negras y chamuscadas parecían un garra infernal, una de las tantas entradas de servicio al reino de l...

Velorios

Imagen
Velorios  Pablo Correa Creo que fue Jose Ingenieros quien dijo “Al par de lo cósmico, lo humano vive en eterno movimiento; la experiencia social es incesante renovación…” Una clara demostración de esto son los rituales y en especial los que tienen que ver con los servicios fúnebres. Hasta no hace mucho los velatorios se realizaban en los hogares de las personas, muchas veces era en el mismo lugar donde la persona había vivido y muerto.  Con el tiempo la mayoría de los ancianos dejaron de morir en sus hogares para morir en hospitales, sanatorios y geriátricos, lugares que se especializaron en retrasar lo inevitable. A la par de la esterilización de la muerte, las casas de sepelio pasaron de ser un lujo a volverse en el lugar común para realizar los rituales correspondientes al fin de la experiencia humana. Estos lugares cambiaron también de forma, de ser lugares con una sola capilla ardiente (lugar donde se realizan las ceremonias  fúnebres) a tener muchas en la misma loca...

El Sultan, el Mercader y el Espejo.

Imagen
El Sultan, el Mercader y el Espejo. Pablo Correa  Mientras recorre la vida, el hombre anhela cosas maravillosas  y cuando las cree a su alcance trata de obtenerlas.  Ese impulso y el de seguir viviendo se parecen mucho. Nuestro mundo es implacable, pero abunda en cosas maravillosas. Adolfo Bioy Casares El calor sitiaba la maravillosa ciudad Alhazar. El tedio y el aburrimiento se posaban sobre las aldabas del palacio, el Sultán daba grandes bostezos, los guardias se esforzaban para mantener los ojos abiertos apoyados en sus gigantescas cimitarras doradas, las concubinas languidecían sobre los grandes almohadones de seda y los sirvientes temblaban de pavor ante el aburrimiento de su majestad. Los pies de la favorita del Sultán cruzaron la corte cuál una hermosa paloma y postrándose ante su majestad dijo —Oh amadísimo Sultán, hemos oído que en la ciudad hay un mercader que ha recorrido los rincones más recónditos del mundo y ha traído maravillas que superan la imaginación, q...

Cómo hacer dulce de leche

Imagen
Cómo hacer dulce de leche Pablo Correa ¡Oh! ¡Cuan maravilloso es el dulce de leche!  Con manteca y pan,  con queso o en una torta,  nada más rico y noble. Fiódor Dostoyevski. Muchos me preguntan: Pablo ¿Cómo  puedo hacer el verdadero dulce de leche? La pregunta me parece capciosa. Epicuro diría que nunca se come dos veces el mismo dulce de leche, aun cuando sea del mismo pote. El tiempo cambia tanto a la persona que lo degusta cómo al mismísimo dulce de leche. Mi opinión es que para hacer un buen dulce de leche, el verdadero, el original, el que es cremoso. Primero hay que crear un universo.  Lo más importante, es conseguir un punto de infinita densidad y espacio nulo. Hay que tener cuidado porque está muy caliente, aproximadamente 2.750 millones de grados centígrados. Recomiendo una manopla o un repasador viejo. Ahora cuando hacemos explotar el universo, solo vamos a obtener dos elementos, helio e hidrógeno. Si hacemos las cosas bien, vamos a tener una proporci...